Hoy traemos un gran tema… ¡Los valores! Anteriormente hemos hablado de creencias, del qué son las creencias, y como ya explicamos son básicamente juicios y valores sobre nosotros mismos, los demás y sobre el mundo que nos rodea, y depende mucho de nuestras vivencias.
Pues bien, el conjunto de creencias forma el significado de un valor para mí, es decir los valores son palabras, son palabras con significados diferentes para cada uno de nosotros, este significado depende de la experiencia de cada uno de nosotros.
Por ejemplo, “Amistad”, la amistad, es una palabra … es un valor, pero no significa lo mismo para todos, para unos la amistad puede significar diversión, complicidad, sentirte en compañía…. Para otros puede significar, adolescencia, para otros incluso puede significar deslealtad…. Depende, como decimos de la experiencia que hayamos vivido.
Los valores están relacionados con nuestras emociones, con nuestros sentimientos… por ejemplo, si valoramos la amistad, nos dolerá la enemistad. Y además suelen ser necesidades humanas que representan ideales, sueños y aspiraciones.
Impermanencia de los valores
Los valores cambian, seguramente si te pones a pensar en tu infancia, o en tu adolescencia el valor que le dabas entonces a la amistad posiblemente no sea el mismo que le das ahora, o incluso lo que pensabas hace 6 meses hoy ha podido cambiar, por las circunstancias que hayan ocurrido en tu vida.
Lo que es importante es tener coherencia con nuestros valores y con lo que hacemos en el día a día para honrarlos, porque si no es así, es cuando puede surgir el estrés, la ansiedad, porque si para ti un valor importante es el ser una persona independiente pero continuamente a diario necesitas la aprobación de los demás, no tienes tiempo para ti, etc. surgirá la tristeza o incluso la ansiedad… y es que los valores son una guía para nuestro comportamiento diario. Son parte de nuestra identidad y nos orientan para actuar en el trabajo, en casa, con los amigos… en cualquier ámbito. Y esto es lo que nos hace sentir bien con nuestras propias decisiones o no, y es que, si sabes cuáles son tus valores principales a día de hoy, y si además en este momento los tienes jerarquizados, ordenados… cuando tienes que tomar una decisión puedes tener claro que decisión tomar, porque priorizas, sabes cuál es tu prioridad y la tienes en cuenta al decidir.
Si para ti es muy importante la familia, pero también es importante el trabajo, pero también tienes claro que tu prioridad principal es por ejemplo tu familia frente al trabajo, si te ofrecen un cambio de puesto laboral con mejor salario, pero del que te va a consumir muchas horas de tu día, horas de tu familia, pues aquí tu valor y el orden, te puede resultar útil para tomar la decisión. Que no quiere decir que rechaces una, puesto que como decimos, los dos son importantes para ti pero puedes buscar una alternativa o llegado el caso sí priorizar entre una de ellas.
Si hacemos caso a lo que realmente es importante para cada uno de nosotros no tendríamos quizás esa sensación de no hacer lo que queremos, o de no conseguir nuestros sueños y aspiraciones, aunque aquí hay una diferencia, entre lo que llamamos “nuestro Propósito” y los valores… y es que el Propósito es aquello que quiero conseguir, lo que más deseo… y los valores son cómo yo quiero conseguir ese propósito. Por ejemplo: Si quiero “ser una persona independiente, libre”, tendremos que valorar, evaluar, como quiero yo conseguir esa independencia… aquí puede entrar el juego el valor de trabajo, de las relaciones personales, de las relaciones familiares…. Etc”
Coaching y valores
Desde el coaching se puede ayudar a que la persona descubra sus valores y que los aplique en su día a día, y es que como decimos los valores se demuestran con el comportamiento, y cuando conoces tus valores tienes la libertad para encontrar el cómo satisfacer tus necesidades.
Hay una herramienta que sirve para identificar tus valores fundamentales y ver cómo afectan a tu vida, si los tienes en cuenta en tu día a día y cómo podemos alienarlos. Se trata de “El Valor de los valores”, fue creado por Simon Dolan y Avishai Landau, ha sido aplicado incluso en investigación y se trata de un sencillo juego de cartas… como aquí no tenemos las cartas, os diremos los pasos a seguir, una vez que identifiquemos los valores.
Te invitamos a coger cuaderno y bolígrafo, aquí tenéis la tabla de valores, sacada de los materiales de Simon Dolan para que te sirvan de referencia a la hora de elegir los tuyos:
Cariño Honor Perseverancia
Creatividad Mantener las tradiciones Éxito escolar
Mente abierta Apoyo Determinación
Autoestima Armonía
Calma Relaciones familiares Simplificar
Autocontrol Respeto Influencia
Empatía Cooperación Flexibilidad
Paciencia Generosidad Austeridad
Salud – bienestar Lealtad Organización
Libertad Igualdad Comunicación
Optimismo Orgullo Pragmatismo
Ternura Transparencia Puntualidad
Privacidad Amistad Liderazgo
Iniciativa Integridad Planificación
Curiosidad Honestidad Tener dinero
Alegría-felicidad Equidad Escuchar con atención
Innovación Respeto al medio ambiente Protección
Divertirse Perdonarse Contribución
Espiritualidad Humildad Seguridad
Compasión Justicia Trabajador
1.- Lo primero que vamos a hacer es pensar y anotar cuales son vuestros 5 valores más importantes. Aquellos valores a los que NO estáis dispuestos a renunciar… Esto ya te hace pensar y reflexionar (en el post que escribamos daremos una lista de valores) pero bueno, ahora lo importante es que reflexionéis sobre vuestros principales valores.
2.- Ahora que ya tenéis vuestros 5 valores fundamentes a día de hoy, vais a ordenarlos en orden de mayor preferencia, vais a jerarquizarlos. Esto como os decíamos, ayuda a la hora de tomar una decisión.
3.- El siguiente paso es analizar ¿qué es o que significa ese valor para ti?
4.- Y ahora, puntúalo del 1 al 10 según el grado de satisfacción que tienes en este momento. Cuando ya lo tengas puntuado, vas a hacer otra columna en el que puntúes del 1 al 10 como te gustaría vivir esos valores, sería tu satisfacción deseada.
5.- una vez que lo has puntuado, mira qué valor o valores están más desequilibrados, y ver que opciones tienes para acercarte a satisfacer ese valor en tu día a día. Aquí te proponemos hacer una lista con al menos 3 opciones.
6.- y ahora, establece un plan de acción para que darle acción a ese valor, te puede ayudar elaborar un plan concreto y fijar un calendario para realizar las acciones que te has marcado.
7.- Por último, realizar un seguimiento, creando un calendario para evaluar los progresos.
Es importante que os tomarse un tiempo de reflexión para hacer este trabajo.
