Las torsiones se pueden realizar de pie, sentados, tumbados e incluso en posición invertida. Son las asanas en las que movemos el tronco de manera giratoria, estas posturas se conocen como asanas inteligentes ya que te permiten tanto desperezarte por la mañana como relajarte y soltar tensiones antes de dormir, es decir, por un lado nos ayudan a animarnos cuando nos sentimos aletargad@s o cansad@s y, por otro, a relajarnos cuando estamos nervios@s o agitad@s. Por lo tanto contribuyen a recobrar la armonía y el equilibrio físico y mental llenándonos de energía y a la vez calmando la mente. Como en todas las asanas, la respiración es clave, por lo que es muy importante mantener un flujo de respiración regular y suave, y permitir que los desplazamientos propios de la inhalación y exhalación acompañen a los de la columna. Durante la inhalación la columna se estira y al exhalar, sin perder ese estiramiento, se profundiza la torsión. De esta manera, armonizamos además la corriente de aire por ambas fosas nasales y mantenemos a su vez un movimiento energético equilibrado.
Las torsiones se conocen en sánscrito como Parivrtta Sthiti y se caracterizan por el giro sobre su eje que realiza la columna vertebral, dependiendo del segmento de la columna que rote (y del que permanezca fijo), tendrá diferente amplitud de movimiento. La columna está profundamente ligada al sistema nervioso recubriendo la médula espinal (que se encarga de transmitir impulsos nerviosos a los nervios raquídeos), una columna vertebral sana permite gran variedad de movimientos. Es imprescindible cuidar el principal sostén dinámico del tronco y del cráneo, ya que además nos permite a los seres humanos mantener el equilibrio. Tal es su importancia que todas las estructuras del tronco protegen la columna vertebral: las caderas, la caja torácica, los omóplatos.
Es vital mantener la columna vertebral saludable, no sólo para evitar la degeneración de las vértebras, sino también para evitar cualquier lesión a nivel de los nervios que envuelven la columna. Cuando realizamos torsiones las vértebras se oxigenan, manteniéndolas en forma.
Y desde un punto de vista energético, cuando mantenemos la columna sana el prana (energía vital) puede circular libremente por la columna vertebral.
Cuando hacemos torsiones estamos girando el cuerpo en un sentido que no es el habitual, lo que contribuye a generar una nueva perspectiva, es decir, se pueden ver las cosas desde un punto de vista distinto. Cuando cambiamos nuestras percepciones, se producen cambios emocionales y desde ahí podemos encontrar nuevas vías para resolver situaciones que tengamos en nuestra vida. Además, a nivel neurológico, cuando hacemos un cambio de percepción, en dos horas se producen cambios cerebrales, lo que produce un cambio de conciencia: no es lo que nos pasa sino cómo percibimos lo que nos pasa lo que genera nuestra reacción emocional. Cuando damos espacio en el cuerpo, lo damos también en la mente para ser capaces de dar una respuesta en lugar de reaccionar de manera impulsiva.
Cuando hablamos de torsiones también hablamos de equilibrar ambos lados del cuerpo, como hemos dicho antes, lo que sucede en el cuerpo sucede en la mente, lo que tiene mucho que ver con el equilibrio entre los dos hemisferios del cerebro. Si queremos lograr una buena salud emocional, ésta pasa por ese equilibrio hemisférico. Si nos dejamos llevar por uno de ellos, ya sea el racional (hemisferio izquierdo: relacionado con lo metódico, lineal, causa-efecto, estructura) o el intuitivo (hemisferio derecho: relacionado con la creatividad, flexibilidad y apertura para salir de esquemas preestablecidos) nos llevará a polarizarnos en nuestra forma de ver y entender la vida: blanco o negro sin escala de grises. Practicando estas asanas se logra esa armonía que proporciona metafóricamente hablando, una amplia escala grisácea.
La psico-oncóloga Jennifer Middleton, entre otros, establece como hábitos a implementar para fomentar el hemisferio derecho: “acostumbrarse a escuchar el cuerpo, lentificándose cuando se sienta agitado, acelerado y tenso. Practique la relajación, el ejercicio diario, cuide de su cuerpo y su mente” Cuando practicamos yoga aumentamos la propiocepción (capacidad que tiene nuestro cerebro de saber la posición exacta de todas las partes del cuerpo en cada momento) y desde ahí puedes escuchar tu cuerpo, sintiendo los movimientos y resistencias que te comunica, para prestarles la atención que necesitan en cada instante, ayudándonos con las posturas para calmarlo y permitir así que la mente le siga en ese sosiego. Las torsiones son unas grandes aliadas a la hora de llevar a cabo el proceso de escucha de tu cuerpo.
Asímismo, la doctora Middleton resalta como hábito para fomentar el hemisferio izquierdo: “Respétate y exige que los demás te respeten. Reconoce tus sentimientos y emociones, si sientes rabia, acógela y suéltala” Una buena práctica de yoga lleva consigo el respeto hacia uno mismo, hacia cómo se encuentra el cuerpo y la mente cuando se practican las asanas, sólo si te respetas a ti mism@ podrás exigir que los demás te respeten y respetar a los demás. Desde el autoconocimiento que te da la práctica, fomentando la actitud respetuosa, con amabilidad y sin juicio, empiezas a entender tus sentimientos y emociones para poder sostenerlas y así trascenderlas.
Las torsiones liberan las tensiones acumuladas en la espalda y cuando se liberan las tensiones acumuladas en la espalda, psicológicamente repercute en la liberación de la tensión mental y emocional, por lo que son grandes ayudantes contra el estrés y la ansiedad.
Beneficios físicos de las torsiones:
- Alivian dolores de espalda y rigidez en el cuello y los hombros.
- Se renueva la irrigación sanguínea de los discos intervertebrales.
- Contribuyen a la flexibilización de toda la cintura escapular (hombros), articulaciones de los miembros superiores, cintura pélvica y articulaciones de los miembros inferiores.
- Benefician el movimiento gastrointestinal y mejoran la función del hígado y órganos digestivos, masajeando los órganos internos suavemente.
- Aumenta la flexibilidad del diafragma, principal músculo que interviene en la respiración.
- Estimula los pulmones y el corazón.
*Contraindicaciones: presión arterial alta y/o lesiones vertebrales graves
Desde Om Mind Coaching te invitamos a disfrutar de esta serie con torsiones y desde el estado que consigues, reflexionar en la relajación final sobre los 10 ladrones de energía de Dalai Lama:
- Aléjate de personas que están abonadas a la queja y a los problemas.
- Evita las deudas.
- Cumple tus promesas. Tus palabras son importantes, aprende a decir No.
- Aléjate de lo que no quieres hacer y disfruta con lo que haces.
- Descansa, date permiso de no hacer nada. Deja divagar tu mente.
- Evita el desorden en tu vida. Límpiate de las cosas del pasado.
- No cuidar tu salud.
- Aléjate de las relaciones tóxicas.
- Aprende a Aceptar las situaciones de tu vida.
- No perdonar te quitará energía; aprende el perdón auténtico.
NAMASTE
